Vídeo

Entre música y periodismo con Ramón Lobo

Todo empezó con una canción de Zaz que Ramón Lobo colgaba en su blog. Ese Je veux lleno de energía y positivismo fue la primera de muchas recomendaciones que me han hecho descubrir otras músicas en los últimos tiempos. Desde ese momento, ya no sólo me fijo en sus palabras, de las que ya sabéis que soy muy fan, por lo bien que describe emociones, por su claridad, por su implicación con la realidad, por sus denuncias, por su indignación… Y desde ese momento pensé que me encantaría hablar con él de música.

Después de unos cuantos mensajes por redes sociales y varios mails, por fin pudimos hablar por teléfono, en una conversación en la que también tratamos un poco de periodismo, radio y educación. Y esto fue lo que me contó Ramón Lobo sobre su relación con la música.

A sus 60 años, este periodista que podría darnos muchas lecciones de historia sobre conflictos internacionales se define como “un producto cultural de España, lleno de carencias, que ha llenado con literatura y música pero sin guías, saltando de una cosa a otra, de un libro a otro, de un artista o género a otro, sin pautas”. Porque “la música en este país se enseña muy mal, no se enseña a disfrutarla”. Por eso, aunque le gustan el flamenco y el jazz, le cuestan un poco más porque no los entiende.

De hecho, se arrepiente de no haber disfrutado de oportunidades como la que tuvo de escuchar a los mejores, cuando trabajaba en Radio 80 y fue a uno de los primeros festivales Jazz Madrid. Dice que le falta oído y tener maestros como el que tuvo en su estancia en Washington. Allí conoció al pianista Pedro Carbonell, que impartía y recibía clases de música. Con él Ramón descubrió el esfuerzo de tocar, ya que implica interpretar, y con él aprendió a escuchar mejor, aunque reconoce que lo suyo con la música es más picoteo.

Así, ahora picotea con Silvia Pérez Cruz, que “tiene una fantástica voz, que le llega”. La descubrió por casualidad, buscando versiones de otra canción y se llevó una sorpresa.

Como con Ska-p o Boikot, buenos músicos a los que no había escuchado bien, a pesar del tiempo que llevan trabajando. A ellos llegó a través de recomendaciones y de amigos, aunque tiene otras fuentes de inspiración, como el blog del Premio Nobel de Economía Paul Krugman, que también cuelga música de vez en cuando.

Porque la música para Ramón Lobo también es inspiración. Siempre busca artistas y canciones relacionadas con el tema sobre el que tiene que escribir, ya sea para los Tipos Inquietantes de Eldiario.es, El Periódico o la revista Tinta Libre. Él escribe con la música: “el vehículo para dejar de escuchar, incluso la propia música, para meterse en sí mismo”. Y ella es la que le sirve también para hablar de la actualidad internacional en el programa de La SER A vivir que son dos días, el mejor magazine de radio que se puede escuchar ahora mismo.

Así llega a artistas como el portugués Xosé Alfonso.

Aunque no quiero terminar esta conversación con él, sino con una cantante que acabo de descubrir, Natalie Prass, porque cuando la escuché me emocionó y me recordó esta charla. Además de que que ha sido con ella con quien he escrito estas líneas.

 

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: